Las emociones: ¿por qué no hay que reprimirlas?

por | Jun 17, 2022 | Comunidad, El Site de la Pluma, Estilo de vida, Salud

Todos, en algún momento, nos hemos sentado a pensar sobre nuestras emociones, sean estas de alegría, tristeza, rabia o desilusión. Sabemos que son importantes. Pero, aun conscientes de eso, muchas veces las reprimimos.

No hay que olvidar que es completamente válido tener bajones emocionales; o sentirnos vacíos o tristes. No todo el día estaremos con una sonrisa en la cara o tendremos la mejor actitud para con el mundo. Es imposible. Y forzarnos a permanecer en un estado de permanente felicidad no es sano. Hay que permitirnos sentir.

Entretanto, también hay que prestarles atención. Tratar de entender por qué nuestras emociones son unas y no otras, o por qué ciertas situaciones nos detonan determinados estados de ánimo, sirve de ejercicio para el autoconocimiento. Se trata de una práctica diaria que permite forjar relaciones más estables con los demás y con nosotros mismos.

Siendo tú el dueño de tu tiempo, espacio y palabras, nadie más te conoce como te conoces tú. Y aun con el paso del tiempo, esa sigue siendo una exploración constante que no acaba. Pero permitirnos conocernos exige una condición, que nos consintamos experimentar las emociones sin invalidarlas. Por supuesto, no se trata de dejar que se apoderen de nosotros o de que las voces en nuestra cabeza nos dominen. Tiene que ver con hacer consciencia de ellas.

Y si resulta que nos desbordan o que no podemos salir del hoyo en el que estamos, pedir ayuda de un profesional está bien. No supone ello, en ningún momento, una derrota. Sería, al contrario, un total acto de amor.

Puede que, para muchos, hablar o expresar sus emociones sea un tabú, así que guardan silencio por miedo al qué dirán o al no ser comprendidos. Optan por callar, e incluso a negar lo que sienten. Pero ponte a pensar: de ser ese tu caso, ¿has logrado o cambiado algo reprimiéndote? ¿O tan solo has postergado enfrentarte a algo que, en el futuro, tendrás que atender?

Sostengo y repito: permítete sentir. Cada individuo es único, toda experiencia es singular y tus emociones son válidas. Si sientes la necesidad de hablar, gritar, llorar, desaparecer o, simplemente, estar solo, hazlo. Y haz consciente el por qué.

 

Ahora bien, ¿qué son las emociones?

Las emociones son estados afectivos que experimentamos. Se trata de reacciones subjetivas condicionadas por los sucesos por los que atraviesa una persona. No se categorizan como positivas o negativas. Son naturales. Surgen de las vivencias diarias de cada individuo.

Aun así, la capacidad de canalizar lo que sientes, asumir lo que pasa en tu entorno y encontrar el equilibrio resulta favorable para nuestra salud. Eso no significa que siempre nos sentiremos de lo mejor; pero sí que nos haremos responsables de nosotros mismos a pesar de todo. Porque no todo el tiempo estaremos con ánimo. En algunos casos, nos sentiremos victoriosos; en otros, confundidos; y en tantos otros tan, pero tan hundidos que no sabremos qué hacer. Pero, al final, a pesar de tales emociones, aprenderemos a tenernos paciencia y a vivir con calma los procesos.

Recuerda que reprimir nuestras emociones es perjudicial. Nos puede afectar de diferentes formas, tanto física como mentalmente, pues genera alteraciones en nuestra salud. Puede provocar, incluso, que no disfrutemos de nosotros mismos y que nuestros momentos de soledad nos agobien. ¿Y qué sucederá entonces? Que nos sentiremos vacíos, llenos de ausencias e impotentes.

Negarte a aceptar tus emociones puede traer consigo una serie de consecuencias. Entre ellas:

  • Efectos parecidos al estrés o a la ansiedad.
  • Sistema inmune debilitado.
  • Sentirte que no sirves.
  • Dolores de cabeza.
  • Cambios de humor.
  • Estar más sensible.

 

¿Qué es lo que queremos en nuestro entorno?

Siempre es importante contar con alguien que te brinde su apoyo (una mano) y camine contigo en este camino; alguien que te entienda y que realmente te escuche sin juzgarte. Pero para conectar con cualquier persona, es preciso primero que no te cierres. Confía en las personas que tienes en tu círculo. Ten la confianza de hablar. Te aseguro que una amiga o amigo de verdad nunca se cansará de escucharte.

Las razones por las que a veces reprimimos las emociones dependen de cada persona. Muchas de ellas están relacionadas con las experiencias particulares; así que préstate atención. Identifica las emociones que estás sintiendo, se trate de ira, alegría, miedo o frustración. Pero tente paciencia. Ellas afloran tan rápido que muchas veces no concienciamos qué las detonan. Búscalas paladear. Y no hables por impulso. Habla cuando te sientas preparado. Exprésate con calma procurando escucharte. Pronto todo en ti lo entenderá.

 

Fuentes:

Cabrera, Daniel (21 de mayo de 2021). ¿Qué es la represión emocional y cómo te afecta? Enterapia: https://enterapia.co/blog/bienestar/represion-emocional-y-como-afecta

Honrubia, Lorena (9 de noviembre de 2020). Consecuencias de acumular emociones reprimidas. Psicoterapia Serendipia: https://psicoterapiaserendipia.com/emociones-reprimidas/

Montagud, Nahum (18 de junio de 2021). Emociones reprimidas: qué son y cómo nos afectan. Psicología y Mente: https://psicologiaymente.com/clinica/emociones-reprimidas

Reyes, Adriana (s.f.). Reprimir las emociones no sirve para sentirme mejor. Psicoemocionat: https://www.psicoemocionat.com/reprimir-emociones-no-es-la-solucion/

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